El Papa Benedicto con zapatos rojos

¿Por qué usan zapatos rojos los Papas?

Todos tenemos una imagen más o menos clara de cómo viste un Papa, pero ¿te has dado cuenta alguna vez de cómo visten sus pies? De rojo cereza. Parece bastante llamativo para alguien de la iglesia ¿verdad? Todo tiene una explicación y no todos la han querido llevar a cabo.

Origen de los llamativos mocasines rojos.

Cómo explicaba, no los utilizan porque combinen con su mitra ( tocado puntiagudo con el que cubren su cabeza), sino por razones históricas que provienen de tiempos remotos. Concretamente, del Imperio romano en su parte oriental, llamado: “Imperio Bizantino” con capital en Constantinopla, capital de Roma durante los años que abarcan del 330 al 395.

Los emperadores Bizantinos, junto a emperatrices y Papas, eran los únicos que podían vestir de rojo en todo el Imperio. Pues representaba el color del poder y nadie más estaba autorizado a tal símbolo de autoridad.

Más tarde, la iglesia católica añadió otro significado más al color rojo cereza: símbolo de la sangre de los mártires que dieron su vida por Cristo.

DIFERENTES IDEOLOGÍAS PAPALES:

Inocencio V, Juan Pablo II y su predecesor Benedicto XVI, utilizaron muchas de las antiguas vestimentas, incluido los mocasines rojos. Éste último, recuperó varias tradiciones en su atuendo papal, como la esclavina (capa que cubre los hombros) y el calzado rojo, hecho en piel y fabricado artesanalmente en el taller de un vecino del Vaticano.

No todos los Papas han sido fieles a la simbología medieval. El papa actual: Francisco, no comulga conque ser elegido Pontífice sea razón para vivir con lujos, sino con hacer una iglesia de pobres para pobres. Así decidió seguir utilizando el tipo de calzado negro, con el que se conocía siendo cardenal cuando llegó a Roma.

Imagen de los Papas Benedicto XVII y Francisco
A la izquierda el Papa Benedicto XVII – A la derecha el Papa Francisco


Todo lo que nos rodea, tiene más significado del que a simple vista pasamos por alto. En este caso, la moda va de la mano de la tradición; y la tradición, del simbolismo.


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