Cómo limpiar zapatos de ante

El material de ante es tan poroso que, una simple gota de agua, puede dejar una marca. No podremos quitarla a menos que actuemos correctamente y por supuesto, lo antes posible. No tires la toalla antes de probar estos trucos que seguro te van a ayudar.

Vamos a explicar las diferentes maneras de limpiar el ante, según el tipo de mancha.

Quitar una macha de agua


Si aún está mojado y la mancha no cubre la mayor parte del zapato: Cogeremos un paño seco y frotaremos sobre la mancha. Con esto, estaremos quitando toda la humedad posible. Después, dejaremos secar sin que le de la luz del sol.

Si has pisado un charco y el zapato está completamente empapado: Utilizaremos papel de periódico o papel absorbente de cocina. Meteremos todo el que quepa dentro del zapato para que absorba la humedad, además de que mantendremos así la forma del zapato cuando este termine de secarse. Nunca secar al sol.

Si eres de los que dejan las cosas para el mañana y ya se secó la mancha de agua dejando marca: Coge un spray y llénalo de agua. Pulveriza el zapato por todas partes igual, sin empaparlo y seca con una paño. Luego dejar secar a temperatura ambiente el resto de humedad que quede.

Quitar manchas de humedad en los zapatos


Puede ocurrir cuando guardamos los zapatos de una temporada a otra. Por eso es recomendable utilizar las conocidas “bolsitas anti-humedad”. ¡Recuerda que existen!

Utilizaremos un trapo limpio, que empaparemos en tónica o soda. Si si, la bebida de burbujitas. Repasa toda la zona manchada y a continuación, secaremos con un paño seco. Ahora déjalos secar sin que le de el sol.

Eliminar mancha de aceite y de grasa


Si recién se acaban de manchar: Utiliza polvos de talco. Espolvorea por toda la mancha para que el poder absorbente de éste actúe lo antes posible. Déjalo así hasta que veas que ha secado. Ahora, con ayuda de un cepillo suave, elimina completamente el talco.

También puedes utilizar amoniaco en cualquier momento, ya sea recién o que la mancha esté de antes: Llena un recipiente con agua (el tamaño de un vaso es suficiente), luego añade media cucharadita de amoniaco. Ahora, con un cepillo suave, mojaremos en la mezcla y frotaremos en una sola dirección, sobre la mancha. Al terminar, pasa un trapo húmedo y deja secar a temperatura ambiente.

Eliminar la suciedad de los zapatos por rozaduras.


Existen en el mercado unas gomas especiales para esto. Pero hay un truco con el que se obtiene casi o totalmente el mismo resultado: Una goma de borrar del cole. Pero mucho cuidado con las que son de colores o podrás cambiar el color de tus zapatos. A poder ser, que sea una tipo milán blanca. Frótala sobre la mancha hasta que veas el resultado deseado. Luego, retira las virutas del borrador con un cepillo suave, al tiempo que le das un cepillado a tus zapatos, para dejarlos como nuevos.

Quitar el polvo del calzado.


Estás de suerte. Es lo más sencillo del mundo mundial. Necesitarás un cepillo suave (si es especial para el calzado mejor), o en su defecto, un cepillo de dientes. Frota toda la superficie para eliminar el polvo. Después, termina pasando un trapo levemente húmedo para dejarlos perfectos.

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